Sobre Kafka. Textos, discusiones, apuntes - Walter Benjamin

$2.400,00
Entregas para el CP:

Medios de envío

La obra de Kafka es una obra profética. Las singularidades sumamente precisas de las que está repleta la vida tratada en esta obra deben ser entendidas por el lector solo como pequeños signos, indicios y síntomas de desplazamientos que el escritor siente abriéndose paso en todas las relaciones, sin poder él mismo adaptarse a los nuevos órdenes. De modo que no le queda nada más que, con una sorpresa en la que por cierto se mezcla el horror pánico, responder a las casi incomprensibles distorsiones de la existencia que delatan el ascenso de estas leyes. Kafka está tan colmado de estas cosas que no es imaginable ningún suceso que no quede distorsionado bajo su descripción –que aquí no quiere decir otra cosa que indagación–. En otras palabras, todo lo que él describe hace declaraciones sobre algo distinto de sí mismo. La fijación de Kafka con este objeto que es su único tema, la distorsión de la existencia, puede provocar en el lector la impresión de una obstinación. Pero en lo fundamental esta impresión es, así 
como la seriedad inconsolable, la desesperación en la mirada del escritor mismo, solo un indicio de que Kafka ha roto con una prosa puramente poética. Quizá su prosa no demuestre nada; en cualquier caso está constituida de tal manera que en todo momento podría ser puesta en contextos de demostración. En este punto debemos recordar la forma de la Hagadá: así se llaman entre los judíos las historias y las anécdotas de la literatura rabínica, que sirven para explicar y confirmar la doctrina: la Halajá. Como las partes hagádicas del Talmud, así también estos libros son cuentos, una hagadá que continuamente se interrumpe, se demora en las más detalladas descripciones, siempre con la esperanza y al mismo tiempo con el miedo de que la orden y la fórmula halájicos, que la doctrina pudiera sobrevenirle de camino.

ETERNA CADENCIA

Compartir: